domingo, 23 de marzo de 2014

Piruletas de chocolate

Estamos a pocas semanitas de Semana Santa y nosotras ya estamos preparando dulces para esos días de fiesta. La verdad es que se pueden hacer por adelantado muchas cosas: chocolates, bombones, galletas o pastas secas, por ejemplo. Dado que en estas fechas no hace todavía suficiente calor, se conservan perfectamente varias semanas.

Y una de esas cosas son las piruletas de chocolate "pascueras" que hemos hecho, y tenemos guardadas en una cajita, frescas y secas, esperando a ser devoradas el mes que viene. Son muy sencillas de hacer, lo más complicado es templar el chocolate - paso que os podéis ahorrar si usáis Candy Melts -, y conseguir que nadie se las coma antes del día "D"... 



Esta vez no hay "receta" pero si una explicación de cómo las hemos hecho para que os salgan bien, mejor que las nuestras ^^



Vamos a tener que hacer acopio de unos cuantos utensilios, que os servirán siempre que trabajéis con chocolate:

- Chocolate de cobertura de calidad - en nuestro caso, blanco, para que se vean bien los dibujos -. En su defecto podéis usar Candy Melts blanco o de un color que os guste.
- Si usáis Candy Melts, hay que añadir manteca de cacao. De lo contrario, los Candy Melts estarán demasiado espesos para usarlos con comodidad en los moldes y tendréis burbujas de aire.
- Termómetro para chocolate o caramelo. Lo usaremos para medir la temperatura del chocolate mientras lo templamos. Si usáis Candy Melts, como no hay que templarlo, no es necesario usarlo.
- Un bol grandecito para derretir el chocolate. Podéis hacerlo en el microondas, o al baño maría. Esta última opción es mucho mejor para el chocolate de cobertura, puesto que permite ir controlando al segundo la temperatura del templado. Si usáis Candy Melts, podéis derretirlo tranquilamente en el microondas.
- Molde para piruletas. En nuestro caso, hemos usado los moldes redondos porque tienen la superficie lisa y los dibujos a transferir se ven perfectamente, pero hay muchos modelos a elegir para casi todas las ocasiones.
- Palitos para piruletas. Hemos usado estos palitos de la marca Culpitt, porque encajan muy bien en las ranuras del molde de piruletas, y porque son de plástico en lugar de papel. Particularmente, me gusta más la textura del plástico, la del papel da un poquiiiiito de grima cuando llegas al palito y lo tocas con la lengua...
- Hoja de transfer de chocolate con motivos de pascua. Los moldes de piruletas que hemos usado son de diámetro 5cm, así que hemos preparado una hoja de transferencia de chocolate con dibujos y las letras "Felices Pascuas" de 4cm máximo para encajarlos bien en las piruletas. 
Recordad que podéis pedir vuestros dibujos personalizados en chocotransfer en nuestra tienda, y si os gustan los que hemos usado nosotras, en breve los tendréis a la venta, con el tamaño perfecto listo para usar.



Y con todo esto nos vamos a trabajar!

El primer paso es limpiar y secar muy bien el molde de piruletas. Es recomendable hacerlo siempre antes de cada uso, ya que los restos de aceite o grasa fastidiarán el acabado del chocolate. Para limpiarlos, con agua jabonosa es suficiente, aunque también podéis pasarle luego una gasita impregnada en alcohol medicinal.

Luego recortamos los dibujos del chocotransfer. Aquí os tengo que advertir que para que os quede PERFECTO... NO tenéis que hacer como nosotras, que recortamos de mala manera y los colocamos en el fondo del molde sin cubrirlo del todo. Luego se nota un poquiiiito el borde del papel transfer en la piruleta terminada, así que lo óptimo es que dibujéis unos círculos de 5cm sobre el mismo chocotransfer (con un rotulador de tinta comestible), y los recortéis para ajustarlos exactamente en el molde de piruleta.



Como véis, los dibujos y las letras están al revés para que al imprimirse sobre el chocolate se vean bien. La cara rugosa del chocotransfer es la que lleva la manteca de cacao impresa, y es la que hay que colocar SIEMPRE en contacto con el chocolate.

Pasamos a templar el chocolate. Nosotras preferimos hacerlo al baño maría, con la cobertura blanca en un bol sobre otro bol con un poco de agua. El agua del bol de abajo no debe tocar el bol de arriba: acordaos que cualquier humedad sobre el chocolate le haría perder brillo y suavidad.
Ponemos a calentar a fuego lento el bol con el agua, con el otro bol del chocolate encima. Sumergimos el termómetro en el chocolate para ir viendo la temperatura que alcanza.
El templado del chocolate blanco consiste en calentarlo gradualmente hasta los 40º. Una vez llegados a este punto lo retiramos del fuego y removiendo suavemente, lo ayudamos a enfriarse hasta que llegue a los 25º. Entonces lo volvemos a poner a fuego lento hasta recalentarlo a 28º. Veréis que está suave y brillante, y ese es el punto perfecto para usarlo. Lo ideal es mantenerlo a esta temperatura mientras lo trabajamos, para que no pierda cualidades.



Rellenamos los moldes con el chocolate blanco a 28º, damos unos golpecitos sobre la mesa para eliminar las burbujas de aire, y luego pasamos el borde de una espátula por toda la superficie, enrasando para eliminar los restos de chocolate que hayan quedado fuera de las cavidades del molde. 

Si habéis usado Candy Melts, sólo hay que derretirlo junto con un poco de manteca de cacao (proporción de 15gr de manteca de cacao por 100gr de Candy Melts aprox.), y rellenar directamente los moldes. Hay que dar golpecitos igualmente para eliminar las burbujas de aire y enrasar con la espátula.

Colocamos los palitos de las piruletas, procurando que queden centrados en el chocolate para que luego se queden bien sujetos. Mirad en la foto, entramos los palitos hasta más de media piruleta, de esta manera aunque el chocolate pesa un poco, no se despegará luego el palito.

Dejamos enfriar el chocolate a temperatura ambiente, o con tres o cuatro minutos de frigorífico. Cuando notemos que está bien frío, pasamos a desmoldar las piruletas. Notaréis que como el fondo está cubierto con el papel chocotransfer, se desmolda prácticamente solo.



Véis como se nota el borde del papel chocotransfer?? Ahora es tan sencillo como "pelar" el papel de la piruleta, y os quedarán los dibujos transferidos perfectamente. Para terminarlas, usad un cuchillo afilado para repasar las rebabas que quedan, que siempre se cuela alguna. Y listo!!
Repetid la operación para hacer tantas piruletas como queráis.

Las podéis guardar en una cajita, que no se toquen entre ellas, con papel de horno por ejemplo entre las capas de piruletas. Y como cualquier caja de chocolates, cerrada en lugar fresco y seco os aguanta meses.
A disfrutarlas!!!