martes, 24 de abril de 2012

Tarta de hojaldre de Sant Jordi





Llevo un cacao!!! Ya estoy empezando a llevarme cosas que tenía en casa al nuevo taller, y ya no sé que tengo en casa ni que hay allí. Total, que este fin de semana quería hacer unas rositas de pasta de goma para celebrar Sant Jordi, que fue ayer, y no tenía en casa ni pasta de goma ni rodillos ni ná... Mi gozo en un pozo  :_(

A pesar de eso, ayer hice una tarta de hojaldre muy sencilla para celebrar la Diada de Sant Jordi. No hubo rosas ni libros comestibles y mira que me hubiera gustado, pero tampoco estuvo mal. Mi marido se chupó los dedos!

Os voy a contar muy brevemente el origen y la leyenda de Sant Jordi o San Jorge, que es patrón de Catalunya, Aragón, de Inglaterra, de Portugal, y creo que de algunas poblaciones como Cáceres o Alcoy (a ver si me lo podéis confirmar alguno que lo sepa...). Esta historia nos la contaban mis padres a los tres hermanos, de pequeños, y la verdad es que además de ser preciosa, me trae bonitos recuerdos de mi infancia, así que la quiero compartir con vosotros.

Cuenta la leyenda, que en la antigua Capadocia había un dragón que atacaba al reino, y los aldeanos y el Rey, muertos de miedo, decidieron enviarle cada día dos corderos para calmar su apetito y que dejara de atacarlos buscando comida. Cuando los corderos escasearon, al cabo de un tiempo, decidieron enviar una persona, elegida por sorteo. Y así fueron pasando los días hasta que le tocó a la bella Princesa. La Princesa se encaminó a la cueva del dragón, temerosa de su infeliz destino,... y en ese momento, apareció San Jordi, montado en su caballo, y rescató a la Princesa matando al dragón de un toque certero con su espada.

De la sangre que brotaba de la herida del dragón muerto... nació una rosa roja como esa sangre, y San Jordi la cogió y se la entregó a la Princesa.

El Rey ofreció al caballero todas las riquezas que quisiera, pero él le contestó que prefería repartirlas entre los aldeanos, y así fue como estos, contentos de la generosidad de San Jordi, erigieron una iglesia en su nombre, y se cuenta que de esa iglesia brotaba una agua milagrosa que curaba a los enfermos. Por todo esto, se le santificó posteriormente.
La rosa que me regaló ayer mi hermano!!  :)

Emulando la entrega de la rosa roja de San Jordi a la Princesa, todos los 23 de abril los hombres regalan una rosa roja a las mujeres, en Catalunya y en partes de Aragón y de la Comunidad Valenciana. Se escogió esa fecha porque el verdadero San Jordi murió un 23 de abril del año 303. 

La rosa roja (que simboliza la pasión), debe ir acompañada de la senyera (la bandera autónomica, que simboliza el pueblo, la tierra), y una espiga (que simboliza la fertilidad). Es una tradición que se remonta al siglo XV. Aunque hoy en día encontramos puestos de rosas con colores diversos, la tradicional es la roja "sangre", como las que me regalaron ayer mi marido y mi hermano  ;)

La que me regaló mi maridoooo!!!  :)


Y muuuuchos años después,  en 1616, también en esta fecha murieron Cervantes y Shakespeare, por lo que en el año 1995 la UNESCO declaró que el 23 de abril sería el Día Internacional del Libro. De ahí que también exista la tradición (en Catalunya mucho antes del 1995, pero ese año se hizo "oficial") que las mujeres regalen a los hombres un libro en este día.

Y pasamos al tema culinarioooooo... es también típico que durante la Diada de Sant Jordi se coma "pan de Sant Jordi", un pan que simula la bandera y hecho incorporando a la masa sobrasada (para las barras rojas) y queso (para las barras amarillas). Síiiii... está muy rico!

Pan de Sant Jordi

Se simula la bandera porque San Jordi es también para los catalanes una fiesta cultural y... que narices! porque es más fácil que reproducir a San Jordi, al dragón, o a la rosa, no? ^^

En el ámbito repostero, se suele también reproducir en pasteles la senyera. En muchas pastelerías se hacen planchas de Pastel San Marcos, decoradas con las cuatro barras rojas de sirope de fresa, y en los hogares, se suelen hacer pastelitos de crema pastelera y mermelada de fresa, como el que hice yo. Vamos a la receta!!!


Tarta de hojaldre de San Jordi

Ingredientes:

- 1 plancha de masa de hojaldre fresca
- 4 yemas de huevo
- 2 cucharadas soperas rasas de maicena
- 4 cucharadas soperas rasas de azúcar (al gusto, si os gusta más dulce, pues más)
- medio litro de leche
- mermelada de fresa (mejor mermelada que yo tenía en casa confitura con trozos de fresa enteros y quedan como pegotes...)
- 1 yema de huevo mezclada con medio vasito de leche para pintar

Precalentamos el horno a 200º y cortamos una tira de más o menos 1cm de grosor de cada uno de los bordes de la masa de hojaldre. Estas 4 tiras las colocaremos sobre los bordes del rectángulo de la masa de hojaldre, de manera que nos quede como un marco de fotos o un cuadro. Esto nos permitirá luego rellenar el hojaldre.

Pinchamos con un tenedor el interior del marco, para evitar que suba en el horno, y si tenéis garbanzos, ponedlos sobre la masa interior para evitar al máximo que suba. Nos interesa que sólo suban los bordes. Pintamos todo el borde de la masa con la mezcla de yema de huevo y leche, para que nos quede luego bien brillante y tostadito, y lo metemos en el horno precalentado, a media altura, durante unos 15-20 minutos, hasta que veáis que los bordes han subido y está tostadito.

Mientras preparamos la crema pastelera: mezclamos las 4 yemas, la maicena, el azúcar y una parte del medio litro de leche, y lo ponemos a calentar en un cazo. Cuando esté caliente a punto de hervir, añadimos el resto de la leche, que debe estar calentita o templada - yo la pongo en el microondas mientras caliento las yemas/maicena/azúcar en el fuego -, y sin dejar de remover, para que no se hagan grumos, lo llevamos a ebullición, y lo mantenemos hirviendo hasta que espese a nuestro gusto.

Lo dejamos enfriar un poco, igual que la placa de hojaldre (acordáos de quitar los garbanzos antes de rellenarla!!!), y pasamos a cubrir con la crema pastelera todo el interior de la tarta. En este punto, hay que dejarla enfriar, y meterla a la nevera al menos durante un par de horas. NO hagáis como yo, que como era para cenar y ya eran las 9 de la noche... me la jugué echando la mermelada con la crema aún caliente y se derritió un poco la mermelada con el calor. Pifiaaaa!!!



En fiiiiin... haciéndolo correctamente, y con la crema ya bien fría, metemos en una manga pastelera la mermelada de fresa y formamos las 4 barras rojas de la tarta. Yo no puse ninguna boquilla en la manga porque quería rayas gruesas y sin boquilla ya las hacemos estupendamente. :)

Reconozco que nuestra bandera es fácil de hacer con elementos reposteriles, y se puede hacer igual con la bandera española.
¿Os atrevéis a hacer una tarta con la bandera de vuestra comunidad para celebrar el día de vuestra comunidad autónoma??? ^^