miércoles, 12 de octubre de 2011

Calabazas y Brujas de Halloween!! Y nueva receta de galletas {Tutorial}

Los que andáis por Facebook ya lo sabéis de hace días... probé una nueva receta de galletas para decorar y me encantó. Lo que buscaba era alguna receta que no tuviera que reposar en frío tanto tiempo, para agilizar el día de horneado de galletas y que el proceso no se hiciera taaaaaan largo.

Esta receta nueva - que luego os pongo, tranquiloooooos -, no pierde la forma al hornear las galletas, se quedan un poquito más grandes que el original pero con su forma bien definida, y son una gozada de comer. Tienen un sabor mucho más sabroso que las galletas de mantequilla que usaba hasta ahora.

Total, que me han encantado!!! Y se acaban de convertir oficialmente en mi receta de galletas preferida!

Probé la receta con estas galletas de Halloween, unas calabazas y unos sombreros de bruja de casi 10cm cada una:






En realidad, la receta de las galletas es una adaptación de la receta de Wilton. La primera vez las hice tal cual ponía en su receta, peeeero, ya sabemos que los ingredientes aquí y allí no son exactamente de las mismas características y que el factor ambiental (la humedad) también afecta muchísimo a las masas, así que me quedó una masa muy blanda y tuve que añadirle muchísima harina de más. 

Después de hacer algunas pruebas encontré las proporciones perfectas para mi. Os cuento mi receta adaptada y podéis ver la original en la web de Wilton.



Galletas de mantequilla para decorar - receta rápida!

Ingredientes

- 220gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 taza y media de azúcar glass
- 1 huevo
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla o de otro sabor que os guste. Si usáis concentrados, sólo unas gotas.
- 2 tazas y 3/4 de harina de trigo normal 
- 2 cucharaditas de levadura Royal
- 1 cucharadita de sal

Me salieron dos docenas de galletas de 9-10cm cada una.
Las tazas son tazas de medir, para pasarlas a gramos, aquí tenéis una tabla conversora: http://clubcookingcookies.blogspot.com/2011/01/conversiones-y-medidas.html

La preparación es muy sencilla, y muy similar a todas las recetas de galletas. Precalentar el horno a 190º.
Batir bien la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee (más o menos unos 5 minutos en KitchenAid y unos 10 minutos a mano) y quede una masa esponjosa.

Añadir el huevo y volver a mezclar hasta incorporarlo. Añadir la esencia y volver a batir. 
Por otro lado, tamizar la harina con la levadura y la sal. Este tamizado lo iremos incorporando poco a poco a la masa, mientras seguimos mezclando, hasta que vaya absorbiendo bien toda la harina. Yo lo hago a cucharadas soperas, voy echando así la harina en la KitchenAid a velocidad baja.

Sabréis que está en su punto cuando la masa se despegue de las paredes de la KitchenAid y se quede toda pegadita en la pala. 



En este punto, es tan fácil como hacer una bola con la masa, dividirla en dos, y cogiendo una de las partes, extenderla sobre una superficie espolvoreada de harina. Espolvoread también el rodillo que no se os pegue, porque tiende a pegarse un poco. A continuación, se usan los cortadores más chulos que tengamos y se pasa a la bandeja del horno.

El horno lo tendremos precalentado a 190º (el original en Wilton eran 200º, peeeero bajé mi horno porque se hacían muy deprisa por los bordes y no tanto por el centro. Como siempre, esto es probarlo en vuestro horno y ajustar la temperatura si hace falta). Se meten las bandejas con las galletas cortadas ASI TAL CUAL, SIN REPOSAR EN LA NEVERA (yupiiiiii!!!), y se dejan unos 7-8 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse y la galleta esté blanca por arriba. 

Yo ajusté al máximo y en la segunda hornada quería que se quedaran bien blanquitas, incluso en los bordes, así que me fijé en que cuando las galletas ya están hechas, crecen por toda la superficie (se hinchan) y tienen aspecto seco, no de masa húmeda. Ahí las podemos sacar del horno que ya estarán hechas, más o menos unos 6 minutos o 6 y medio.



IMPORTANTE: la masa es muy blandita y al sacarlas del horno no se pueden tocar, porque se deforman enteritas. Hay que dejarlas enfriar en la misma bandeja al menos 10-15 minutos antes de pasarlas a la rejilla para que acaben de enfriar.

Para decorarlas, esperamos 24h para que estén completamente secas. Nos queda una galleta de miga mucho más blanda que las típicas de mantequilla para decorar, aunque son suficientemente duras por fuera para decorarlas. Pero al morderlas... mmmm.... blanditas... una gozada!

Y al día siguienteeeee.... la decoración!!!!

Esto no tiene mucho truco, se decoran como todas, haciendo glasa real, tiñéndola de colores, y en este caso, haciendo de cada color dos texturas: la de delineado y la de relleno.

Para quién no tenga la receta de la glasa real, aquí va:


Glasa real (para decorar galletas)

- 200gr de azúcar glass (comprado, no sirve el triturado en casa. Yo he empezado a usar azúcar glass especial para icing y es muchísimo más fino)
- 1 clara de huevo (yo uso las pasteurizadas del mercadona)
- 1 cucharadita de cremor tártaro (si no tenéis podéis usar una cucharadita de vinagre blanco o de zumo de limón)

La preparación es la siguiente: en la batidora (con varillas de montar) se pone la clara de huevo y el cremor tártaro y se bate hasta que espumen un poco. A continuación de echa todo el azúcar glass de un golpe y se bate a baja velocidad hasta que no haya riesgo que el azúcar glass se expanda por toda la cocina, es decir, que ya tengamos una masa más o menos homogénea. Se sube la velocidad y se sigue batiendo hasta que haga "picos blandos", que es cuando cogemos un poco de la glasa con una espátula y forma picos que se van deformando por gravedad en pocos segundos. Para que os hagáis una idea, es la textura de una pasta de dientes.

Esta textura nos sirve para delinear. En este caso, teñida de naranja para las calabazas y teñida de negro para los sombreros de bruja. Yo delineo con manga pastelera, con una boquilla redonda del número 1,5 o 2 (numeración de Wilton). Una vez delineado, esperamos una media hora a que se seque y pasamos a aplicar la glasa del relleno.

Veis en la calabaza de abajo un manchurrón? Es una glasa fuera de su sitio que se arregla retirando la glasa mal puesta con un palillo y con un trocito de papel de cocina. Luego se delinea de nuevo y listo!


Para la textura de la glasa de relleno, añadimos agua a la glasa que ya teníamos preparada y que sirve para delinear. Es tan sencillo como añadir unas gotas de agua, remover bien y comprobar que la textura nos queda como la del gel de baño, bastante líquida. Hay un método bastante útil para ver si la textura es correcta. En el bol donde tenemos la glasa, cortamos la superficie con un cuchillo y tiene que tardar entre 5-10 segundos en desaparecer el surco que hemos hecho. Esa es la textura ideal para rellenar.

La glasa de relleno, por comodidad, yo la meto dentro de biberones de plástico. Así mientras no los uso pueden estar tapados, que no se seque la glasa, y a la hora de rellenar es muuuuy cómodo ir presionando el biberón y controlar perfectamente donde va a parar la glasa.

Tened en cuenta que la glasa "encoje" un poco cuando se seca, así que lo rellenamos bastante, sin salirnos de los bordes. Como la textura es bastante líquida, aunque no la pongamos uniformemente, ella solita en pocos minutos se queda lisa, lisa.



Aquí las dejamos secar durante unas 3-4 horas para no emborronar las partes ya rellenadas con las siguientes. Por ejemplo, para los sombreros esperaremos esas horas hasta rellenar la cinta con otro color. Así evitamos también que los colores se mezclen.

Al pasar esas horitas, tendremos la superficie seca, como esta:


Y lista para ir aplicando los detalles, de nuevo con la manga pastelera y la boquilla del número 1,5.

Primero... las lineas negras de las calabazas:


Dejamos secar de nuevo unos 20 minutos para que no se nos emborrone al hacer el resto de detalles. Como norma general, yo siempre dejo unos 20 minutos entre grupo y grupo de detalles para evitar sorpresas.

Luego las caritas, ojos, nariz y boca.


Seguimos con el tallito verde. En esta ocasión, como lo iba a hacer sin perfilar, utilicé una textura de glasa más consistente que la de relleno y menos consistente que la de delineado. Una cosa intermedia que no se desparramara por ir sin delineado pero que cubriera bien.


Dejamos secar bien los detalles y damos los últimos toques con un amarillo en punto de delineado, para dar profundidad a los ojos y la nariz:


Y finalmente... aplicamos unas sombras que se hacen muuuuy fácilmente. Necesitaremos el colorante en gel naranja que hemos usado para teñir la glasa, y un poco de agua. En un recipiente (yo usé un vaso de chupito), ponemos una gota de colorante y media cucharadita de agua, y mezclamos bien hasta que el colorante se haya disuelto del todo. Tendrá una pinta como esta:


Y con un pincel plano, como el de la foto, mojamos en el colorante, escurrimos un poco y vamos aplicando de una pasada las sombras, allá donde queramos dar volumen.


Quedará como muy húmedo, por eso es importante que la glasa esté bien seca antes de aplicarlo. Al secarse,  quedará de color ligeramente más oscuro y ya tendremos el efecto buscado! Acordaos que los pinceles para repostería tienen que comprarse específicamente para estos trabajos, no deben soltar pelo, y deben guardarse con las cosas de repostería, nunca junto a otros pinceles que usamos para otras tareas.

Tacháaaan!!!! Ya tenemos nuestras galletas de calabaza decoradas!




Y para los sombreros de bruja, el trabajo es menor, pero queda muuuuy chulo con las purpurinas. ¿Os acordáis que teníamos la glasa negra secando?


Pues una vez seca, rellenamos la banda con glasa de color morado o violeta, también a textura de relleno:


Para aplicar la purpurina comestible (bueno, mejor dicho no-tóxica, que se puede comer pero el cuerpo no la digiere... si, sale del cuerpo tal cual entró...) no hay que esperar que se seque la glasa demasiado, si no, no se quedará adherida. Así que para purpurinas y demás sprinkles que queráis usar en vuestras galletas sólo hay que esperar unos 5-10 minutos. En estas galletas, esperamos 10 minutos y espolvoreamos generosamente la purpurina por toda la zona de la banda.


Ahora hay que actuar rápido: enseguida cogemos la galleta con cuidado y la ponemos boca abajo. Veréis que cae toda la purpurina sobrante. Se le pueden dar pequeños toquecitos para que suelte lo que no se ha pegado a la glasa, y también una vez hecho esto, se puede limpiar con un pincel seco para dejar las zonas que no llevan purpurina, bien limpitas.


Os preguntaréis si malgastamos mucha purpurina. Pues NO! Antes de hacer esta operación de purpurinear es muy aconsejable poner debajo un papel de horno, como en la foto. Así, toda la purpurina de sobra caerá sobre el papel, y luego solo tenemos que doblar el papel por la mitad (sí, con la purpurina sobre el) con mucho cuidado y ese doblez tipo pico de verter nos facilitará volcar la purpurina de vuelta al botecito, lista para el próximo uso y sin desparramar ni un poquito.

El último paso es aplicar glasa en punto de delineado para hacer la hebilla del sombrero. En amarillo bien chillón!


Ya están listas!!!!!


ooooohhhhh!! es que me encaaaaanta como brilla!!!!!! ji ji


Espero que lo hayáis disfrutado y os sea útil para hacer vuestras propias galletas de Halloween!!!! Si necesitáis algún material, cortadores, colorantes... como siempre, podéis encontrarlos AQUÍ.


Esto es todo, amigos!!!