martes, 4 de octubre de 2011

Cupcakes de girasoles

Vamos a despedir el veranito con unos cupcakes de girasoles que hice la semana pasada. Los vi en uno de los libros que compré en la recién estrenada Amazon España, concretamente en "Hello, cupcake!" de Karen Tack y Alan Richardson (si lo queréis comprar, está aquí), y no me pude aguantar hasta que los hice. 

El libro en cuanto a recetas es una porquería, ya os aviso, y está en inglés, pero la gracia que tiene son las múltiples ideas para decorar los cupcakes con animalitos, flores variadas, personajes... una puerta abierta a la imaginación y una delicia mirar toooodas las fotos!


Si seguís leyendo, os cuento cómo se hacen!!!



La base es un cupcake de chocolate, o de vainilla, o de lo que queráis. Yo esta vez probé receta nueva, de otro de los libros que me traje de Londres en marzo. Y no os la pongo porque han quedado secos, secos como polvorones. Vamos, que es bocado y trago de agua, si no, no bajan del gaznate.

Mi recomendación es que uséis vuestra receta de confianza, porque tampoco tiene mayor importancia. Yo los hice de chocolate por aquello de simular un poco la tierra donde están plantados los girasoles, pero como no me ha gustado la receta nueva, os pongo la de los cupcakes melosos de chocolate que sale siempre estupendamente!!!!




Cupcakes melosos de chocolate
(del libro 1 masa, 100 muffins, de Susanna Tee)

Ingredientes:

- 225gr de harina de trigo
- 55g de cacao en polvo sin azúcar (yo el cacao de marca Valor)
- 1 cucharada (15ml) de levadura en polvo (yo Royal)
- 1 pizca de sal
- 115gr de azúcar moreno de caña
- 2 huevos
- 200ml de nata agria (la compré en Alcampo, nata fresca marca President)
- 6 cucharadas de aceite de girasol
- 3 cucharadas de almíbar

Precalentamos el horno a 200º. Preparamos el molde con las cápsulas de papel (mejor meterlas en un molde para magdalenas, para que suban hacia arriba y no se abran hacia los lados).

Hacemos el almíbar: yo lo hice al microondas. Puse en un vaso de cristal como un dedo de agua y le añadí 3 cucharadas de azúcar. Lo dejé hervir al microondas un par de minutos, y luego lo aparté y lo dejé enfriar un poco.

A continuación, ponemos en un bol los ingredientes secos: tamizamos la harina con el cacao, la levadura y la pizca de sal. Una vez tamizado, añadimos al bol el azúcar moreno.

Por otro lado, batimos ligeramente los huevos y le incorporamos la nata agria, el aceite y el almíbar. Volvemos a batir ligeramente, solo hasta que tengamos una masa homogénea. Esta masa líquida la añadimos al bol de los ingredientes secos y vamos mezclando - no batiendo - con cuidado hasta que se incorpore todo.

En este punto, yo metí el bol en la nevera una media hora. Esto ayuda a que las magdalenas luego crezcan más en el horno y tengan "copete". Una vez reposada la masa en la nevera, la repartimos en las cápsulas de papel - yo las llené unas tres cuartas partes - y al horno, durante unos 20 minutos, hasta que pinchándolas salga seco.

Una vez fuera del horno, las dejamos reposar 5 minutos en el mismo molde, y luego las pasamos a enfriar totalmente en una rejilla.


Y cuando los tengáis fríos, pasamos a decorarlos que es la gracia del asunto!!!


Lo primero es preparar una buttercream que servirá para cubrir los cupcakes y para hacer los pétalos de los girasoles. Necesitaremos:

- 225gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (punto de pomada)
- 450gr de azúcar glass (mejor comprarlo que hacerlo, es más fino y no hará grumos)
- 2 cucharadas soperas de leche
- una cucharada sopera de esencia de vainilla 

Se hace como cualquier buttercream: primero batimos un poquito la mantequilla, le incorporamos el azúcar glass y batimos y batimos hasta tener una masa cremosa (mejor con batidora eléctrica o al día siguiente tendréis un montón de agujetas en el brazo, jeje). Le echamos la esencia de vainilla u otro sabor que os guste y removemos hasta incorporarla. Finalmente, si vemos que ha quedado muy líquida, añadimos las cucharadas de leche, pero sólo si queda muy espesa!! (que depende, en gran parte, de la mantequilla y de la humedad ambiental que tengáis en casa).

Una vez tenemos nuestra buttercream, la dividiremos en tres bols:

- Una mitad la teñiremos de verde suave
- Un cuarto lo teñiremos de amarillo intenso
- El cuarto restante lo teñiremos de naranja suave

Con la mitad que hemos teñido de verde, y una espátula, iremos cubriendo nuestros cupcakes, para hacer la base de "hierba" donde crecerán los girasoles.


A continuación, y antes de que se seque la capita de arriba del cupcake, iremos pegando, a nuestro gusto, galletas oreo normales y oreo mini. Serán el centro de nuestros girasoles (y están buenísimas!!), así que no las pongáis pegadas que luego no podréis hacerles los pétalos.


Y sólo queda terminar: los dos cuartos de buttercream que habíamos reservado, uno teñido de amarillo y el otro de naranja, los ponemos dentro de una manga pastelera, primero uno hacia un lateral de la manga, y luego el otro, en el espacio que os quede. Tampoco os obsesionéis mucho, lo bonito es que cuando usemos la manga salgan los dos colores revueltos para que las tonalidades queden naturales.

Es la hora de ponerle la boquilla de pétalos (yo usé una que tenía hace mucho en casa, no tiene ni numeración, pero la abertura medía 1 cm, por si os sirve como pista del tamaño de la boquilla) y empezar a hacer petalitos en toda la vuelta de cada una de las galletas. Primero haremos una "ronda" a la altura del relleno de nata de las oreo. Cuando terminemos haremos otra ronda justo en el borde superior de las galletas, para que quede por encima de los pétalos que pusimos al principio. La verdad es que queda mejor con esta doble vuelta de pétalos. Se ven los girasoles más tupidos.


Y antes de que seque esta buttercream, que se quedará un poquito más sólida con el secado al aire, podemos añadir los detallitos que nos gusten para terminar. En mi caso, hice unas bolitas de fondant rojo, un poco ovaladas, y las pinté con rotulador comestible negro para hacer unas mariquitas. También preparé con un poco de fondant verde y un cortador unas hojitas. No es necesario ningún pegamento, las hojas se pinchan en el buttercream verde de abajo, y las mariquitas de pegan sobre los pétalos (si hace falta, se le pone un punto de buttercream debajo de la mariquita y ya la podéis pegar dónde queráis).


Espero que los hagáis en casa porque no son difíciles y quedan muuuuuuy vistosos en la mesa. Mi marido flipó cuando los vió, jejeje, y cuando estaba haciendo las fotos ya me "robó" uno para metérselo en la boca.



PD. Los fondants coloreados, los colorantes en pasta, el rotulador comestible negro y los cortadores de hojitas, los podéis encontrar, como siempre, AQUI.