miércoles, 16 de enero de 2013

¡Manos limpias! ... o la importancia de lavarse las manos en la cocina

Cada vez que estoy cocinando y mi pareja se acerca con la frase: " ¿Te ayudo? ", lo primero que le pregunto es si se ha lavado las manos. Y cuando me mira con esa cara y por sus labios sale un "mmm....", lo mando de inmediato a darle uso al jabón.

Como él, muchas veces se nos olvida la importancia de tener las manos limpias en la cocina. Dando por hecho que uno se lava las manos al salir del baño, durante el día nos tocamos el pelo, tocamos los muebles, nuestros objetos, nos rascamos, pagamos con monedas, billetes o con tarjeta nuestra compra en el súper... todos estos actos llenan nuestras manos de microbios microscópicos y suciedad en general.

Sin llegar a ser exagerados, pensemos que cuando cocinamos usamos nuestras manos en contacto directo con la comida: lavamos verduras y frutas, cortamos y picamos vegetales, carne o pescado, usamos nuestras manos para echar la pasta en el agua hirviendo... Estos gestos, con unas manos no lavadas, pueden suponer el traspaso de parte de la suciedad y los gérmenes que no se ven - como dice aquél anuncio -, a nuestros guisos.

Así que el mejor consejo es lavarse las manos repetidas veces durante la elaboración de nuestros platos, y en especial antes de ponerse a cocinar.
En casi todos los restaurantes y cáterings usan guantes de látex o similar para elaborar la comida precisamente por esta razón. Nosotros en casa no hace falta que lo hagamos de la misma manera: basta con lavarse las manos con frecuencia.

¿Y con qué nos lavamos las manos? Pues lo más sencillo es usar el mismo jabón lavavajillas que tenemos a mano, al lado de nuestro fregadero. Si es antibacteriano, mejor, pero el normal es suficiente.

Si tenemos la piel un poco delicada, no está de más tener también en la cocina un frasquito o bote de jabón de manos (hidratante, nutritivo, antialérgico... lo que cada uno necesite), o bien una pastilla de jabón de tocador. No sufráis por si los componentes de estos jabones pasan a la comida: aclarándonos bien, no quedan restos, y de todas maneras, los jabones de mano no son tóxicos.

Fuente: bancodeltiempotolosa.blogspot.com/2010/05/se-precisa-txoferesa.html



Para rizar el rizo: vamos a mejorar lo dicho y a dar otra utilidad al jabón en la cocina. Cuando cortamos, pelamos y picamos ajo, cebolla, pescado, etc... y nos queda su olor en las manos, tenemos una muy buena solución, que consiste en usar jabón de café. El café elimina por completo esos olores fuertes de las manos, y contando que hay que usar café molido, el granito del propio café hace una función exfoliante, con lo que cuidaremos además la piel de nuestras manos. ¿Qué más se puede pedir?


Fuente: http://elbauldelosaromas.blogspot.com/2009/11/jabon-de-cafe-y-vainilla-exfoliante.html

Hemos encontrado jabón de café en el link que aparece en el pie de foto, y también podéis hacerlo vosotras mismas, si tenéis un poco de mano para las manualidades. En muchos foros de manualidades tenéis la receta, y os dejo también un vídeo de youtube donde se ve el paso a paso con base de jabón de karité (también se puede hacer con base de jabón de glicerina blanco).






¡No olvidéis lavaros las manos! ... y las uñas!