viernes, 10 de febrero de 2012

Scottish Shortbread... y todos con Manu!

Me acabo de enterar que hoy se está realizando en muchos blogs una iniciativa para dar soporte y animar a nuestro amigo Manu de www.cocinandoconcatman.com, un bloggero y cocinero estupendo y una persona excepcional, a la que quiero y admiro, y considero más que compi de blog un amigo. El caso es que Manu recibió hace días en uno de los comentarios a su blog unas palabras anónimas bastante malintencionadas, y a pesar de que luego el "anónimo" se disculpó, el hecho dejó a Manu un poco bajo de ánimos.

Para tí Manu, va hoy dedicado mi post, y aunque muchos compañeros te han homeneajeado haciendo versiones de alguna receta tuya, me perdonarás porque me acabo de enterar y sólo puedo dedicarte unas deliciosas galletas Shortbread escocesas, que hice hace tiempo y tenía en la recámara para publicarlas en una buena ocasión. Ese momento ha llegado. Muchos ánimos gatito! que somos muchos más los que te queremos y admiramos. Sigue siendo tú mismo!!!   


El nombre del shortbread escocés tiene una historia curiosa.
 
- Short (literalmente "corto"), proviene de shortening que en términos de repostería se usa para nombrar a las grasas que son sólidas a temperatura ambiente - como la manteca o la mantequilla -, y que se llaman "cortas" porque evitan la combinación de las moléculas de gluten, y por tanto, evitan que las masas sean elásticas (o "largas"). Como en estas galletas, en que la masa no es elástica, sino crujiente y se rompe con facilidad.
- Bread (literalmente "pan"). Este término se usó indistintamente con el término "cake" (literalmente "pastel") durante siglos en Reino Unido, y la historia dice que los panaderos escoceses inventaron la palabra "shortbread" en lugar de short-cake o short-cookie para evitar pagar los impuestos gubernamentales asociados a las galletas o pasteles.  Por lo visto, en aquella época, las galletas y pasteles eran consideradas productos de lujo, y estaban sujetas a un impuesto especial, mientras que el pan se consideraba un alimento básico y no tenía que pagar impuestos.

Se tiene registro escrito de estas galletas desde el siglo XVI, aunque se cree que se inventaron mucho antes, durante la Edad Media. En todo el Reino Unido se sirven y hacen variaciones de esta receta, en formas diversas, pero siempre se ha considerado que la receta original es propiedad escocesa.

Otra curiosidad, las formas tradicionales de hacerlas son tres:
- en forma de "dedos", es decir como rectángulos alargados, llamados "fingers" (literalmente "dedos")
- en forma de galletas redondas individuales, llamadas "shortbread rounds" (literalmente "rondas")
- en forma de un gran círculo, que se divide en segmentos triangulares tan pronto como se saca del horno, llamados "petticoat tails" (literalmente "colas de enaguas/cancán" llamados así porque se asemejan a las faldas de las señoras con cancán, ji ji ).

Y todas ellas suelen tener unos agujeritos hechos con un tenedor sobre la masa antes de hornearlas.

Os dejo fotos de las tres formas de presentarlas, tal cómo las comercializa la marca escocesa Walkers, famosísima en el mundo entero!! Si vais a Escocia las veréis en todos lados, e incluso aquí hay en algunos súpers (yo las encontré el año pasado en Caprabo/Eroski). Están ricas ricas, pero las caseras... ay, las caseras, que cosa taaaaaaaan deliciosa....

Shortbread rounds 
Shortbread fingers

Petticoat tails


Sea como fuere, están deliciosísimas, y tienen una característica que las hace únicas: se elaboran con sólo tres ingredientes, harina, azúcar y mantequilla, tal como se hacían antaño. Y cuando las probéis... no creeréis que con tres ingredientes tan simples, salgan unas galletas taaaan buenas (ya os he dicho que son mis preferidas??)

El uso de sólo tres ingredientes implica que para obtener los mejores resultados, tanto la harina como la mantequilla y el azúcar deben ser de la mejor calidad. Personalmente he podido comprobar que usar una mantequilla mejor o peor en estas galletas cambia muuuucho el sabor, así que si podéis comprar una mantequilla buena y fresca... lo notaréis. La harina y el azúcar no se notan tanto, además más o menos todas las marcas tienen buenas calidades, mientras que de mantequilla sí se nota la diferencia de una marca a otra.

No me enrollo máaaas!! Vamos a por la receta clásica, que es muy fácil de recordar, y os dejo alguna foto más de mis shortbread escocesas, en forma de petticoat tails!!!  ^^



Scottish Shortbread 
(receta tradicional escocesa)

Ingredientes:

- 1 taza de azúcar
- 2 tazas de mantequilla de buena calidad a temperatura ambiente
- 3 tazas de harina

(es decir, una proporción de 1:2:3, podéis duplicar y triplicar las cantidades sin problema)

Batimos la mantequilla durante un minuto más o menos, añadimos el azúcar y lo batimos todo junto hasta que tengamos una crema homogénea. Vamos añadiendo la harina tamizada y mezclando con cuidado. No hay que batirla mucho, sólo hasta incorporar la harina.

Para la forma de petticoat tails, usaremos un molde redondo y bajo, el especial para este tipo de galletas, o bien, un molde de tarta bajito o de pizza. Engrasaremos el molde - o usamos papel de horno -, pondremos la masa y la repartiremos bien hasta tener un galletón redondo, y antes de hornear, haremos con un cuchillo unas marcas sobre la masa, sin llegar a partirla, sólo marcándola, dividiendo el galletón en 6-8 triángulos. Estas marcas nos facilitarán que luego podamos romper las galletas en triángulos con facilidad. Por último, pinchamos toda la superficie del galletón con un tenedor - esto evita que nos crezcan ampollas en la superficie de la galleta, que se "bufen" -, y lo metemos al horno, precalentado a unos 175-180º, durante unos 10-12 minutos. Deben quedar blancas, sin llegar a tostarse.

Al sacarlas del horno, las dejamos reposar sólo lo justo para no quemarnos, unos 2-3 minutos, y todavía calentitas pero no hirvientes, rompemos los petticoat tails por las pre-marcas que habíamos hecho antes de hornear. Las dejamos enfriar completamente sobre una rejilla... y a disfrutaaaaaaaaar!!!!!