martes, 13 de marzo de 2012

¿Con qué decoramos? Tipos de coberturas I

Una de las seguidoras del blog, Ana, me escribió un e-mail hace días preguntando por tipos de coberturas, porque muchas veces quiere decorar un bizcocho o magdalena y no sabe cómo empezar.

Además de recomendaros el magnífico post de Alma de Objetivo Cupcake sobre los cupcakes, os dejo en este post algunas ideas para que sepáis con qué podemos decorar nuestros postres anglosajones: galletas, cupcakes y pasteles. Desde mi modesto punto de vista, claro, que no lo sé todo - ya me gustaría!! - pero sí alguna idea os puedo dar.

Empezamos!!!

Coberturas para galletas decoradas

Lo más usado en la decoración de galletas es la glasa real y el fondant.

- La glasa real: se hace con clara de huevo y azúcar glass. He publicado varias galletas y tutoriales donde podéis ver cómo se hace. Los tenéis AQUI. La glasa real es dulce, por lo que las galletas deben ser poco dulces y que el conjunto quede equilibrado. Se puede teñir de colores - los ideales son colorantes en gel/pasta - y obtener distintas texturas más o menos líquidas añadiendo agua para usarla para escribir, para rellenar zonas grandes, etc. Se suele poner sobre la galleta con manga pastelera y boquillas. Las texturas más líquidas de relleno se pueden poner también con biberones de cocina.

Como podéis deducir, la glasa permite hacer todo tipo de dibujos y figuras, es muuuuy versátil, y sólo tiene un límite: vuestra imaginación!!!

Galletas decoradas con glasa real

La glasa real cuando seca nos deja una cobertura dura, crujiente, pero muy agradable de comer. Aguanta muchos meses perfectamente e incluso años, así que la "caducidad" viene determinada por la caducidad de la galleta que va debajo. Las galletas de mantequilla que se suelen usar para decorar se conservan hasta 3 meses perfectamente si las guardáis en cajas de lata o envueltas individualmente en bolsitas de celofán bien cerradas. Si usáis otra receta de galletas, que también se puede usar, tendréis que comprobar la caducidad estimada de esa masa de galletas en concreto, pero vamos, por la glasa no tendréis que preocuparos.


- El fondant: el fondant como ya sabréis, es una pasta de azúcar que es totalmente maleable, como una plastelina. Se usa para decorar galletas, tanto estirada con un rodillo hasta obtener una lámina que podemos cortar y pegar sobre la galleta, como para moldear pequeñas figuritas o detalles en relieve que irán sobre la galleta. Tenéis un paso a paso AQUI. El sabor del fondant es muuuy dulce, aunque lleva azúcar igual que la glasa real, en el paladar se nota más dulce, y a mucha gente no le gusta demasiado. Consejo: haced las galletas muy poco dulces, así el conjunto estará equilibrado y no se notará tan dulzón el fondant que pongáis encima. El fondant se puede hacer en casa o se puede comprar. Lo hay blanco y de muchos colores ya preparados para usar, aunque se puede también teñir con colorantes en gel/pasta.

Para pegar el fondant a la galleta, al contrario que la glasa, que ya se pega por si sola, necesitamos algo que nos haga de pegamento: se puede usar chocolate derretido, nutella, mermelada, glasa real... cualquier cosa comestible y pegajosa, aunque lo mejor es usar pegamento comestible, que se vende ya preparado o que podéis hacer en casa con agua + CMC, o agua + un pedacito de fondant derretido en el microondas. Este último pegamento casero hecho con fondant hay que tirarlo después de utilizarlo, no se puede guardar porque se estropea!!

Galletas decoradas con fondant


La ventaja del fondant sobre la glasa es que se puede moldear!!! así que es perfecto para dar volumen en una decoración. Podemos hacer pequeñas piezas modeladas, incluso usar moldes de silicona que existen en el mercado con diseños pequeñitos, para nuestras galletas. Al dejarlo secar al aire se queda algo más duro, pero al masticar se nota blandito (algo parecido a un sugus, pero no tan pegajoso).

El fondant también tarda meses en caducar, aunque aguanta menos que la glasa real. De todas maneras, os caducará antes la galleta que va debajo, así que como en el caso anterior, la conservación adecuada es en caja de lata, o envueltas las galletas individualmente en celofán cerrado, y duran lo que tarde en caducar la masa de la galleta.

- Chocolate: otro tipo de cobertura para nuestras galletas decoradas es el chocolate: negro, con leche, blanco... lo importante es que sea de calidad, y se pueda derretir para aplicarlo sobre la galleta en "líquido". El chocolate se puede teñir con colorantes especiales para chocolate, que tienen una base oleosa. Los colorantes en gel/pasta que usamos para teñir glasas y fondants tienen base acuosa, y no se diluyen bien en chocolate. 

Lo más fácil para decorar una galleta con chocolate es tener el chocolate derretido en un bol de boca ancha, cojer la galleta por los laterales y poniéndola boca abajo, mojarla en el bol de manera que se cubra toda la superficie. Sujetarla a unos centímetros de altura para que escurra el chocolate sobrante y luego darle la vuelta y dejarla secar. Con esto tenemos una base para aplicar luego algunas decoraciones encima.

Galletas decoradas con chocolate de GalletArt

También se les puede aplicar transfers para chocolate, o pintar con chocolate derretido de colores... hay mil técnicas. Os dejo un tutorial de GalletArt, que explica muy bien como hacer unas galletas preciosas pintando con chocolate, AQUI.

Otra manera de usar el chocolate para decorar galletas es hacer chocolate plástico, o lo que es lo mismo, chocolate derretido mezclado con glucosa para que tenga una textura muy maleable, parecida a la del fondant, que puede aplicarse de la misma forma que decoramos con fondant.

Para conservar estas galletas, lo mismo que he comentado antes, teniendo la precaución en este caso de no dejarlas a temperaturas superiores a los 20º-25º porque el chocolate puede derretirse. Si, en verano... mejor no hacerlas. 


- Glaseados varios: otra manera de decorar galletas es aplicando distintos glaseados, como los hechos de azúcar y zumo de limón, en color blanco o de colores, o los hechos simplemente con azúcar glass y unas gotas de agua. Estos glaseados son más blandos que la glasa real, y nunca endurecen del todo, quedan blanditos. Se suelen poner simplemente como os he explicado en el caso del chocolate, mojando la galleta boca abajo, o bien aplicándolo sobre la galleta y alisándolo con el dorso de una cuchara. Son de acabados algo más "bastos" pero también muy ricos de comer.

Galletas glaseadas de Cocina en 5 minutos

Estos glaseados "pringan" un poco, y yo no recomiendo guardar mucho tiempo este tipo de galletas decoradas, porque se os pegará el glaseado de unas a otras... mejor tener las galletas hechas, y las podéis guardar si queréis, y aplicar el glaseado justo antes de consumirlas.


Como véis, todas las coberturas que aplicamos a las galletas se pueden decorar posteriormente con "detallitos", que podemos hacer con glasa real, modelando fondant, algunos dibujitos de chocolate... o con la infinidad de azúcares de colores, granillos de chocolate o azúcar, nonpareils de colores, etc. que tenemos en las tiendas especializadas. También se pueden añadir dibujos hechos con rotuladores comestibles, o frases. Los rotuladores comestibles pintan genial sobre la glasa real ya seca, el fondant seco, o el chocolate blanco seco. 

Si queréis dar un toque más elaborado a vuestras galletas, se pueden terminar pincelando colorantes en polvo con un pincel o brochita de repostería, o bien lustres en polvo, purpurinas o pinturas comestibles, que existen en colores normales y en metalizados, como dorados, o cobres.

También  podéis mezclar: unas galletas decoradas con una capa de fondant se pueden decorar con detalles en glasa, o unas de glasa se pueden terminar con una mariposita hecha de fondant... no hay límites!!!


En el siguiente post... coberturas para cupcakes!!!  ^^