lunes, 25 de octubre de 2010

Mini-cakes de naranja {Tutorial}


Empieza la temporada de naranjas, ahora es cuando están más ricas, son más sabrosas y naturales. Como homenaje a esa gran fruta, versátil, refrescante, muy nutritiva y deliciosa, os traigo unos mini-cakes aromatizados con naranja y decorados con unas naranjitas de fondant, que espero que os gusten.



Los mini-cakes o mini-tartas decoradas son muy habituales ya en lugares como el Reino Unido, donde la tradición de decorar tartas tiene más de 20 años y durante este tiempo, han ido creando diferentes formas de decorar y comer, distintas a la típica tarta para 12 comensales, y más adecuadas para un "tentempié a media tarde", "la hora del té" o un "desayuno de domingo".

Los mini-cakes son de tamaño individual, pero conservan todas las características - excepto el tamaño -, de una tarta o pastel de los que conocemos. ¡Vamos a hacerlo!

Ingredientes:
- 2 trozos de bizcocho (yo lo he hecho con un Madeira Sponge Cake, la receta aquí )
- 100gr de chocolate de cobertura
- 100ml de nata líquida
- Aroma de naranja
- Cuatro cucharadas soperas de azúcar
- 300gr de fondant blanco
- Colorantes en pasta: verde, naranja, marrón

Lo primero, cortamos dos piezas iguales del bizcocho. En este caso, con un cortador de galletas cuadrado, de unos 7,5cm, nos va perfecto para hacer los dos cakes individuales.


Cortamos los dos trozos longitudinalmente (para rellenar), y reservamos.
Con medio vaso de agua y dos cucharadas de azúcar, hacemos un almíbar ligero. Lo podemos hacer en el microondas, calentando hasta el punto de ebullición, y dejandolo hervir 40-50 segundos. Dejamos enfriar un poco, y cuando esté templado, añadimos unas gotas de aroma de naranja. 

Bañaremos con este almíbar aromatizado los trozos de bizcocho, tiene que quedar jugosito.


Una vez bien bañado, derretimos la cobertura de chocolate con la nata líquida, removemos bien y untamos el ganache resultante en los dos trozos de bizcocho que van a ir debajo. Si os gusta mucho el sabor a naranja, podéis echar unas gotas de aroma de naranja también en el chocolate. La combinación es deliciosa...


Hecho esto, tapamos cada trozo de bizcocho con su "tapa", y untamos levemente el ganache restante por toda la superfície de los mini-cakes a fin de ayudar al fondant a que se pegue bien.

Lo siguiente es extender el fondant blanco con el rodillo. Hacemos una capa de 3-4mm y con ella, cubrimos los mini-cakes, cortando el sobrante. Nos sobrará un pedazo de fondant. Con este fondant restante, haremos unas bolitas, que teñiremos con el colorante en pasta en colores: naranja, verde y marrón (del marrón muy poquito es suficiente). Serán las bases para hacer las naranjitas de adorno.


El modelado es más sencillo de lo que parece. Con el color marrón, y ayuda de un palillo, haremos unas estrellitas diminutas para el pedúnculo de la naranja, tantas como naranjas vayamos a hacer. Sí, el palo que veis en la foto es un palillo!


También haremos los tallitos, simplemente haciendo un churrito muy fino, muy fino, y cortándolo en secciones, tantas como naranjitas vayamos a modelar. La longitud aproximada de cada tallo es de 1,4cm más o menos.


Con el fondant coloreado de verde, haremos las hojitas. Lo ideal sería tener un cortador con forma de hoja, pero hoy vamos a hacerlo en plan "casero". Extendemos el fondant muy fino con el rodillo - apenas 2mm de espesor -, y con un cuchillo de sierra cortamos la forma de la hoja y señalamos las nervaduras, sin apretar tanto como para agujerear el fondant. El cuchillo de sierra va muy bien para esto, porque deja la textura y las marcas irregulares, con lo que las hojitas nos quedarán un poco más parecidas a las reales.


Con las manos, doblamos un poquito las puntas de las hojas, como veis en la foto, y les damos un poco de "forma". Las dejamos secar así unos minutos. No quedará muy duro, puesto que el fondant no queda duro como la pasta de modelaje, pero sí que perderá un poco del calor de nuestras manos y conservará la forma, especialmente en esta época que ya no tenemos tanto calor ambiental.

Y por último, modelamos con el fondant naranja unas bolitas que serán nuestras naranjas. Para darles la textura de piel de naranja, las hacemos rodar suavemente sobre un colador pequeño de cocina.


Ahora vamos a hacerles una pequeña hendidura en forma de estrella para poder "pegar" los pedúnculos, las hojas y los tallos, tal cómo veis en la naranjita que está al fondo.


Cogemos un palillo y lo mojamos en agua. El palillo mojado nos permitirá "pegar" con esa humedad todas las piezas. Colocamos, por este orden, un pedúnculo, una hojita y un tallo. Si hace falta, presionamos con el palillo para que quede todo en su lugar. Y ya tenemos las naranjitas.

El último paso es hacer, con las dos cucharadas de azúcar restante y un par de gotas de colorante verde, un azúcar coloreado que nos servirá de césped. Para ello, metemos ambas cosas en un vaso o recipiente y removemos bien, hasta que el azúcar se haya impregnado uniformemente con el color.

Sólo queda montar las decoraciones sobre los mini-cakes forrados de fondant blanco. Humedecemos muy poco la superficie del fondant blanco, para que se pegue el azúcar "césped", y espolvoreamos por encima. También lo hemos puesto de igual manera por todo el contorno inferior.
Sobre el césped, colocamos una o dos naranjitas, como más os guste, y..... ya estamos listos para recibir elogios por parte de los comensales y ver cómo lo devoran!


De la misma forma, pueden modelarse estas naranjas y otras frutas, con mazapán, con pasta de modelar, etc.
También podéis modelarlas un día y dejarlas reservadas en un recipiente hermético - fuera de la nevera -, para decorar un pastel o tarta unos días después.