miércoles, 23 de noviembre de 2011

Snickerdoodles

Hacía tiempo que no hacía estas galletas, y la verdad que están riquísimas y es para hacerlas al menos una vez al mes. Las he vuelto a hacer en honor a Cris de La cocina de las Pinuinas, que me pidió mi receta y como voy tan liada todavía no se la había pasado. Así que... como hoy además es su cumple... este post va en tu honor, Cris!!!


Estas galletas tienen saborcito a canela, son bastante ligeras y aunque son blanditas por dentro, si las hacéis planitas como estas quedan crujientitas por fuera... una delicia.

Hay referencias a recetas de Snickerdoodles desde el año 1889. Eran tremendamente populares en Nueva Inglaterra y Pennnsylvania durante finales del siglo XIX, y aunque hay discusiones acerca del origen de su nombre, la mayoría cree que tienen origen germánico y que se debe a una transformación o interpretación de la palabra Schneckennudeln (unos rollitos dulces cubiertos de canela alemanes). Aunque otros están convencidos que proviene de una serie de leyendas sobre un héroe llamado Snickerdoodle que se difundieron los primeros años del s. XX.... no sabemos quién tiene razón pero las galletas están muy buenas!!!

Snickerdoodles


Ingredientes:

-         250gr de mantequilla a temperatura ambiente
-         2 tazas y ½ de harina con levadura
-         1 taza y ½ de azúcar blanco
-         2 cucharaditas de esencia de vainilla
-         2 huevos
-         Azúcar de canela (se hace mezclando ½ taza de azúcar con dos cucharaditas de canela en polvo)
  
Salen unas 30 galletas grandes

Lo primero es preparar en un bol el azúcar de canela, simplemente mezclando 1/2 taza de azúcar con dos cucharaditas de canela en polvo, hasta que tenga esta pinta:


Esto servirá para rebozar las galletas antes de hornear, y el que os sobre, lo podéis guardar en un tarro, como si fuera azúcar, para la próxima ocasión, o para aromatizar cualquier otro postre.

Mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos los huevos, uno cada vez, y los mezclamos hasta incorporarlos perfectamente a la masa. Añadimos la esencia de vainilla, mezclamos de nuevo, y por último la harina previamente tamizada.

Obtendremos una masa como esta, bastante blandita pero manejable.



Hacemos bolitas de masa y las rebozamos con el azúcar de canela. Las vamos depositando sobre la placa del horno y las aplastamos con la mano, dejando siempre suficiente espacio entre las galletas.


Si no las aplastáramos, las dejaríamos tal cual, como en la foto de arriba. De esta manera, nos quedarían unas galletas mucho más redonditas, como una semiesfera, y totalmente blanditas. A mi me gustan más crujientes por fuera, así que las aplasto con los dedos una vez las tengo sobre la placa de horno.

Ah! Mi placa de horno es antiadherente, por eso no le pongo papel de horno, pero si la vuestra es una placa normal... poned papel de horno para que no se peguen las galletas a la placa.



Las metemos al horno, precalentado a 180º, durante unos 10 minutos o hasta que veamos que se doran ligeramente por los bordes.

Dejamos reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasarlas a la rejilla, ya que salen muy blandas del horno y se endurecen al enfriarse. Y ya las tenemos: listas para disfrutarlas.


AVISO: no os podréis comer solo una.... estáis advertidos, jejejee