martes, 1 de noviembre de 2011

Halloween Treats (Golosinas de Halloween)

Buenaaaas!!!!

Estos días os voy a poner muuuuchas recetas... vais a quedar hartitos/as, jejeje... el caso es que aunque no tengo tiempo para nada, sí que apetece mucho celebrar al menos las cuatro fiestas que tenemos al año, y una de las que más me gustan es Halloween. Así que... a cocinar se ha dicho!

El domingo por la tarde vinieron mis amigas a merendar a casa. Me hizo bastante ilusión, porque entre nuestros trabajos, los niños (las que tienen), la familia, y todo lo demás, últimamente nos vemos muy poquito. Ya era hora de pasar una tarde agradable con ellas!

Para la merienda, y como estamos en estas fechas, preparé unos cuantos dulces de Halloween. Son sacados de varios blogs americanos, y la blogosfera está llena de reproducciones de estas recetas (son más famosas que Lady Gaga), peeeero como siempre hay alguien despistadillo, os pongo las recetas igual, con las variaciones de mi cosecha.



Como véis, hice galletas de calabaza y chocolate blanco, fantasmas de merengue, dedos de bruja, cupcakes de merengue con lo que me sobró de los fantasmas, y apuré las últimas galletas que me quedaban de calabazas y sombreros de bruja...


Como preparar todo esto?? Pues salvo las galletas decoradas, que ya las tenía hechas (y tenéis el paso a paso aquí), el resto lo hice la misma mañana, es bastante fácil y rápido si te organizas bien. Vamos a ello:

Lo primero fueron las....




Galletas de calabaza
(adaptación de la receta de Joy of Baking)


Antes de hacer las galletas de calabaza, tenemos que tener preparado el puré de calabaza. Tenéis el método para hacerlo aquí.


Ingredientes:

- 2 tazas de harina de trigo
- 1 cucharadita y 1/4 de levadura química (tipo Royal)
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/4 de cucharadita de jengibre molido (en botecito de especias en cualquier súper)
- 1/8 de cucharadita de clavos molidos (de estos no encontré, así que compré un botecito de clavo y los hice polvo con la picadora. Si tenéis thermomix, supongo que podréis hacerlo también muuuy fácil, o con un molinillo de café)
- 1/8 de cucharadita de nuez moscada molida (este también relativamente fácil de encontrar, en los súper como botecito de especias)
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos grandes a temperatura ambiente (tamaño L)
- 1 taza y 1/4 de azúcar moreno claro (tipo demerara, que podéis encontrar aquí, o si no tenéis, el azúcar moreno de Azucarera Española)
- 1/2 taza de aceite de girasol
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 1 taza de puré de calabaza

No os asustéis!!! Lleva un montón de ingredientes pero se hace en un momento. Ponemos en un bol la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal y las cuatro especias y lo tamizamos todo junto.

Por otro lado, batimos los huevos con el azúcar hasta que quede una mezcla cremosa y esponjosa. Incorporamos el aceite, el extracto de vainilla y el puré de calabaza y lo batimos hasta integrarlo todo. Por último, añadimos la harina con la sal, levaduras y especias y  mezclamos sólo hasta integrarlo. No hay que batir demasiado.

Tendremos una masa muy blandita, que podemos coger con una cuchara normal o con una de hacer bolas de helado, y vamos poniendo sobre una placa de horno (antiadherente o bien cubierta con papel de horno) unas bolitas de masa. Como es una masa bastante líquida, veréis como se expande formando circulitos. No los pongáis muy pegados unos a otros, porque en el horno crecerán un poco.

Metemos las galletas al horno, a 165º, unos 15-18 minutos, hasta que veáis que han crecido y que los bordes empiezan a tostarse. 

Podemos decorarlas, como en este caso, con chocolate blanco fundido y "dejado chorrear" sobre las galletas, o como es más tradicional, podéis hacer un frosting de queso crema. En este caso, hay que guardarlas siempre en la nevera. Yo las pude dejar a temperatura ambiente porque solo llevaban chocolate blanco.

Estas galletas son blanditas y deliciosas...., para que os hagáis una idea, es una masa como la de los Whoopie pies, pero más aromática, más especiada y más sabrosa. Mmmm... están deliciosas! Se aguantan perfectamente una semana a temperatura ambiente, en un tupper, si no les echáis queso crema como frosting (en ese caso unos 3-4 días guardadas en nevera).

La siguiente receta que hice fue....




Dedos de bruja

Ingredientes:

100gr de mantequilla a temperatura ambiente
50gr de azúcar
2 huevos 
- una cucharadita de extracto de vainilla
300gr de harina
una pizca de sal
50gr de almendras peladas enteras (sin tostar o tostadas, pero SIN SAL)
- Mermelada de frambuesa o fresa (yo usé de frambuesa)

Batimos la mantequilla, el azúcar, los huevos, la vainilla, la pizca de sal y finalmente la harina, hasta que tengamos una masa homogénea y muy blandita. Esta masa la hacemos una bola y la envolvemos en film transparente. La dejamos en la nevera entre media y una hora, para que se quede algo más durita y manejable.


Pasado ese tiempo, ponemos a precalentar el horno a 180º y cogemos porciones de masa para irles dando forma de dedos huesudos. Aquí os tengo que recomendar que hagáis unos dedos muy finos, yo los hice normalitos y en el horno crecieron y salieron butifarritas, jejejeje....


Con un cuchillo podéis hacerle unos cortes a la masa para marcar los nudillos, y en la punta de cada dedo, presionamos una almendra a modo de uña.


Ponemos nuestros dedos a hornear durante aproximadamente 20 minutos o hasta que veáis que empiezan a dorarse. Las dejamos enfriar unos 5-10 minutos en la misma placa de horno. Luego levantamos con cuidado cada almendra, que se caerá solita, pincelamos en el hueco un poco de mermelada de frambuesa o fresa y volvemos a pegar las uñas de la bruja. Para finalizar, pincelamos también sobre el final de los dedos un poco más de mermelada, para que parezca que han estado arrancados (asquerosito, verdad? jajajaja).


Las dejamos enfriar del todo y ya las tenemos listas para comer!



Los siguientes son los.....






Fantasmas de merengue suizo


Vamos bajando el horno a 100º para secar los fantasmas... 


Ingredientes:


- 4 claras de huevo a temperatura ambiente
- una pizca de sal, o vinagre blanco o cremor tártaro
- 200gr de azúcar (azúcar normal pero molido en un molinillo de café, o en la picadora o en thermomix)
- aroma de vainilla o de almendra (opcional)
- gotas de chocolate pequeñitas para hornear u ojos de monstruo hechos de glasa real (para los ojos)

La receta se puede multiplicar o reducir como queráis. La tasa es una clara por 50gr de azúcar, así que podéis hacer todo el merengue suizo que queráis! Yo usé 4 claras pasteurizadas (del Mercadona) para unos 12 fantasmas de 5-6cm de alto, y me sobró para hacer 5 merengues tamaño cupcake.

El merengue suizo requiere que las claras estén un pelín cálidas (no calientes que se cuajarán!!!) para que monten mejor. Muchas veces, se montan mientras el recipiente está al baño maría sobre otro recipiente con agua caliente, pero con la KitchenAid es una gozada, y sólo hay que lavar el bol de la Kitchen con agua bien caliente, secarlo bien y poner las claras dentro con una pizca de sal (o un chorrito de vinagre blanco o media cucharadita de cremor tártaro) para ayudar a que monten bien. 
Lo de lavar el bol con agua caliente antes de montar las claras es por dos cuestiones: una, para que recién lavado, nos aseguremos que no hay ni pizca de grasa en el bol (un pelín de grasa y no montarán las claras en la vida!!), y otra, para que el bol, que es metálico, se mantenga calentito mientras ponemos las claras a montar. 

Pues lo dicho, con las aspas de montar, ponemos a velocidad media las claras (con la sal, cremor tártaro o vinagre), y dejamos que espumen. En ese punto, vamos añadiendo el azúcar, que previamente habremos molido un poco. Esto es porque tardará menos en deshacerse y es más rápida la elaboración del merengue.

Al añadir el azúcar, lo pasamos a velocidad media-alta (en mi KitchenAid, las monto a la velocidad 8), hasta que tengamos una masa homogénea, brillante y sedosa. Podemos ir parando la batidora y ver si forma "picos duros", es decir, que queda una textura dura que no se baja aunque la cojamos con una cuchara y la pongamos boca abajo. Cuando forme estos picos, comprobamos que el azúcar está totalmente disuelto con un truquillo muy sencillo: cogemos un poquito de merengue con un dedo, y frotamos el pulgar sobre éste. Si notamos una textura un poco arenosa, todavía queda azúcar sin disolver, así que batiremos un par de minutos más. Si notamos una textura sedosa sin sensación de arena, ya está listo. 

Podemos aromatizarlo al final, yo le eché un pelín de aroma de almendra cuando ya tenía el merengue listo. Le di 20 segundos de batido para que el aroma se mezclara bien, y listo. Si queréis añadir colorante alimentario, también es ahora el momento. Añadir y dar unas vueltas hasta que se incorpore bien.

Y queda lo más diver! Metemos el merengue en una manga pastelera con boca redonda y ancha (como la de decorar cupcakes), y poniendo la manga totalmente en vertical, vamos formando montañitas de unos 5-6cm de altas y un diámetro de base de unos 4cm. Esto hay que hacerlo directamente sobre la placa de horno (cubierta con papel de horno), porque una vez puestos no los podremos mover. 

Antes de ir al horno, les pegamos los ojitos. Podéis hacerlo con ojos de monstruo de glasa real, o bien, como hice yo, usar gotas o chips de chocolate para hornear a modo de ojos. 

Lo último es dejarlos en el horno, a 100º durante una hora o hora y media. Tienen que secarse, no tostarse, así que requieren muuuucho tiempo a temperatura muy baja. Los podéis ir mirando, e incluso girar la placa de horno para que se sequen por igual (no pasa nada si abrís un par de veces el horno), y los sacáis cuando sigan blanquitos pero toda la superficie sea dura al tacto. Depende de vuestro horno, en el mio tardaron casi hora y media...

El merengue que sobró lo horneé en unas cápsulas de cupcakes, y los puse a otra altura, al mismo tiempo que los fantasmas.

Mirad el del fondo, todo hundido!!! Eso pasa por sacarlos del horno todavía calientes y dejarlos enfriar fuera... 

Una vez hechos, NO se sacan del horno. Entreabrimos la puerta, apagamos el horno, y los dejamos secar durante un par de horas, lentamente, para evitar que se resquebraje el merengue. Si los hacéis para el día siguiente, mejor dejarlos enfriar toda la noche, pero yo tenía invitadas a merendar y los dejé secando sólo un par de horitas. De ahí que a algunos fantasmitas les hayan salido "estrías", jajajajaja

Si probáis el merengue suizo... ya me contaréis. Es una delicia! La parte de fuera tan crujientita y que se deshace en la lengua, y la de dentro, suave y esponjosa.. y dulce! como una nube caliente... ufff.. que cosa más rica! (estos sí los probé, me salté el régimen.... es que me encantan! jajajajaja)



Ah.... y FELIZ HALLOWEEN A TODOS Y TODAS!!!!