sábado, 12 de noviembre de 2011

Coffee & Butterscotch Zebra Jelly Bundt (Dukan edition)

Wolaaaaaas!!!!!

¿Sabíais que el día 15 de noviembre es el Día Nacional del Bundt? En USA, claro, no aquí, pero es curioso ver como se dedica un día a este bizcocho tan especial y 100% estadounidense. La instauración de este Día Nacional del Bundt fue en el año 2006, año en que la marca NordicWare, la que creó los moldes Bundt y puso el nombre a los bizcochos de este tipo, celebraba también sus 60 años de existencia. El Estado de Minnesota les hizo el regalo de la proclamación del Día Nacional y a partir de 2006 todos los 15 de noviembre son especiales para los amantes del Bundt Cake.

Si os apetece ver la declaración de Día Nacional la tenéis en la página de NordicWare, aquí: http://www.nordicware.com/anniversary/bundt-day (es curioso, verdad? jeje)

Aquí en España muchos bloggeros nos emocionamos al llegar el mes de noviembre porque queremos unirnos a la celebración, y por ello, en estos días veréis muchos bundt cakes en los blogs de gastronomía y especialmente de repostería.

Nuestro grupo de decoración reposteril en Facebook, que ya tiene más de 100 miembros, también se ha unido a la celebración, y vamos a preparar un post especial para el día 15 de noviembre, ya lo veréis, ji ji ji

Peeeero antes, os dejo mi pequeño pre-homenaje a los bundts, bastante tuneado por el tema del dichoso régimen, y cómo este SI lo quería catar, me inventé lo que pude y lo hice de gelatina. Sigue siendo un bundt aunque no sea de bizcocho, no??


Como no sabía como llamarlo, lo he definido con lo que lleva: Café y Butterscotch, cebra - por las rayitas -  y gelatina. Todo ello siguiendo la tradición de los bundts, que tienen nombres en inglés que describen perfectamente de qué están hechos.

Ale, ya hemos hecho las presentaciones, así que a la receta!



Coffee & Butterscotch Zebra Jelly Bundt (Dukan edition)

Ingredientes (para un molde Bundt de 10 tazas):

- 900ml de leche desnatada
- 900ml de agua
- 9 sobrecitos de café soluble (ó 9 cucharaditas bien llenas)
- 18 láminas de gelatina (yo usé la gelatina neutra de Mercadona)
- 8 cucharadas soperas de edulcorante apto para cocción (sacarina o ciclamato)
- Un buen chorrito de aroma de Butterscotch


Lo primero es poner las 18 láminas de gelatina a hidratar en un recipiente, con un poco de agua. Dejamos que hidraten durante unos 5 minutos, mientras preparamos un par de ollas o cazuelas donde pondremos, en cada una, una mezcla de 450ml de leche y 450ml de agua. Tendremos dos ollas con las mismas cantidades de líquido. 

En una de las ollas, echamos los sobrecitos o cucharadas de café soluble (NOTA mental: la próxima vez usaré descafeinado porque catamos un trozo por la noche, de postre, y no pegamos ojo hasta casi las 4 de la mañana...) y 4 cucharadas soperas de edulcorante.

En la otra olla, pondremos un buen chorrito de aroma de Butterscotch, que sabe a caramelos Werther's Original, una mezcla entre caramelo, toffee y mantequilla, muuuuy rico. Añadimos las 4 cucharadas soperas restantes de edulcorante.

Ponemos a calentar ambas ollas, a fuego suave. No deben hervir, si no la gelatina no cuajará bien, sólo calentarse mientras removemos para que se disuelva totalmente el café soluble de una olla, y se reparta bien el aroma de la otra.

Una vez ambas ollas estén bien calentitas, bajamos el fuego al mínimo (en mi vitro al 1) y sacamos la gelatina hidratada. Ponemos en cada olla 9 hojas de gelatina y removemos hasta que se disuelvan, que veréis que lo hacen enseguida.



Ya tenemos nuestras gelatinas preparadas. Si queréis el efecto "Zebra", tenemos que seguir los pasos siguientes:

- Usamos una taza o vaso como referencia. Yo usé la taza medidora de "1 taza". La llené primero con la gelatina de café y la puse en el molde bundt. Mi molde es el modelo Bavaria de NordicWare, pero podéis hacerlo en cualquier otro molde, que no sea de silicona porque con tanta ida y venida lo moveréis más que los precios de la gasolina, y no os quedará bien. No hace falta engrasarlo, la gelatina se desmolda estupendamente incluso de los moldes de aluminio forjado como los de NordicWare.

- Metemos el molde en la nevera por 15 minutos, para que cuaje la gelatina.

- Mientras, mantenemos calentita la gelatina de las ollas, que no se cuaje. Yo en la vitrocerámica, apagué el fuego, pero con el calor residual ya se mantiene caliente.

- A los 15 minutos, sacamos el molde de la nevera, comprobamos que la gelatina ya se ha cuajado, y hacemos con un tenedor unas rayitas sobre la superficie, que servirán para que una vez desmoldado, no se deslicen las capas y se agarren bien unas a otras. Usando la taza como medida, ponemos encima la misma cantidad de gelatina de Butterscotch (de color blanco), y volvemos a meter en la nevera.

- A los 15 minutos, hacemos la misma operación con la gelatina de café de nuevo.

Seguimos haciendo estas operaciones cada 15 minutos, alternando las capas de gelatina de los dos sabores. En mi vitro, había calor residual suficiente para aguantar la hora y pico que tardé, pero si es necesario, podéis poner los fogones un rato al mínimo de fuego para que no se cuaje la gelatina en las ollas.

Es largo de hacer, pero entre capa y capa id a hacer otras cosas, podéis aprovechar el tiempo y acordaos sólo de ir cada 15 minutos (o 20) a poner otra capa y listos.

Una vez ponemos la última capa, metemos el molde en la nevera y no lo desmoldamos hasta que pasen 20 horas. A las 20 horas es cuando el poder gelatinizante ya no actúa más, así que lo que tengáis gelatinizado a las 20h es lo máximo que gelatinizaréis (de esto voy a sacar un trabalenguas, ya os lo digo yo... jajajajaajaja).  Es importante no desmoldarlo antes, así que pacienciaaaaaaa!!!!

Al día siguiente, o a las 20h, movemos suavemente el molde como si lo sacudiéramos un poco... y veremos que se despega solito (o si es necesario ayudaros con un cuchillo de punta roma a "romper" los bordes, pero sale bastante bien sin necesidad de esto). Le ponemos la fuente encima, boca abajo, y damos la vuelta a todo el conjunto (fuente+molde), para acabar levantando suavemente el molde y... tachán!!!! Gelatina zebra para todos!!!

El sabor, si os gusta el café, es riquísimo, con ese toque de caramelo y mantequilla... mmmm... y para los que estáis haciendo la dieta Dukan o cualquier otra, es apto desde ataque y no lleva tolerados, así que podéis serviros un buen trozo! (cuidado con la cantidad de lácteos que llevéis ya en el día)




Si no estáis a dieta, os recomendaría tunear la receta del siguiente modo:

- En lugar de 900ml de agua y 900ml de leche desnatada, poned un bote de leche condensada de 740gr-800gr y el resto hasta 1800ml de capacidad, usad leche entera o semi. 
- Eliminad el edulcorante porque con el azúcar de la leche condensada ya quedará dulzón.

Con esta versión os quedará una gelatina más densa y más rica en sabor, y algo más opaca que la mía (y con más calorías :P  ).

Espero que lo probéis, en una versión u otra, porque está riquísimo!!! Aunque os dé pereza hacerle las rayas, podéis probar por ejemplo unos versión en vasitos bicolores con la mitad inferior de gelatina de café y la superior de gelatina de butterscotch... (15 minutos de espera sólo)  son un postre genial y sanísimo para cualquier día!