viernes, 24 de septiembre de 2010

Galletas para perros

¡No nos olvidamos de nuestras mascotas!
De la misma manera que dedicamos nuestro tiempo y nuestro cariño a realizar postres y dulces para nuestros hijos, maridos..., ¿por qué no hacer de vez en cuando pequeñas delícias para nuestras mascotas, que son también parte de nuestra familia?



Hoy os paso una receta de galletas para perros. Cunden muchísimo: con cada tasa salen muchísimas galletas (a nosotros nos han salido 66 galletas), que podéis ofrecer a vuestra mascota como un "premio". Los ingredientes son baratísimos y os aseguráis de que vuestro perro come alimentos de confianza.


Importante: no sustituyen la comida que habitualmente dais a vuestro perrito, son más bien una recompensa o un "dulce" para comer uno o dos al día.

Y vamos a la receta:

- 1 taza de harina de avena sin cocer (si no encontrais harina de avena, podéis comprar avena en copos y triturarla hasta que quede una harina gruesa)
- 3/4 de taza de harina de maiz (Maicena)
- 3 tazas de harina de trigo normal
- 3/4 de taza de leche en polvo
- 4 dientes de ajo picados muy finos (opcional) ACTUALIZO: remarco lo de opcional. El ajo en grandes cantidades es perjudicial para los perros. Si por seguridad preferís no dar ajo a vuestro perro, eliminad este ingrediente y seguid normalmente con la receta. 
- 1/3 de taza de margarina
- 1 y 1/2 taza de caldo de carne (natural o lo podéis hacer con agua caliente y una pastilla de caldo)
- 1 huevo
- Colorantes alimentarios en pasta (opcional)

Calentamos el caldo de carne y le incorporamos el ajo (es opcional: si a vuestra mascota no le gusta el ajo, no le pongáis), la margarina y la harina de avena. Nos ayudamos con una batidora para triturarlo bien.

Dejamos enfriar 5 o 10 minutos y le agregamos la leche en polvo, la harina de maiz y el huevo. Mezclamos muy bien para que quede una masa homogénea y le vamos incorporando la harina de trigo hasta que la mezcla no quede pegajosa. Yo he usado 3 tazas de harina de trigo, pero tened en cuenta que depende de la humedad ambiental de donde viváis, seguramente necesitaréis un poco menos o un poco más de harina. El resultado tiene que ser una masa que no se pegue a las manos.

Si queréis, podeis ahora dividir la masa en dos o tres partes y a cada una, añadirle unas gotas de colorante alimentario: rojo, verde, marrón...

Ponemos a precalentar el horno a 150º, y procedemos a extender la masa. Más o menos tiene que quedar de 1 cm de espesor. En ese punto, cortamos las "galletas" con el cortador que más nos guste o con un cuchillo.
Yo he usado este cortador, que me parece que le va perfecto.

Colocamos las galletas en la bandeja del horno, sobre un papel de horno, lámina antiadherente, o engrasando y enharinando la bandeja. Cuando metamos las galletas en el horno, lo bajamos a 120º y las dejamos unos 45 minutos aprox.

Dejamos que las galletas se enfríen y cojan dureza. ¡Ya puedes ofrecérselas a tu mascota!

Yo las he probado con Lona, nuestra perrita, y le encantan. Se pasa un buen rato royéndolas y luego se las come con gusto. Aquí la tenéis con la orejilla levantada y atenta a todo (¡que guapa está!):



Y aquí con el "cuerpo del delito":



Las galletas se conservarán bien durante semanas guardadas en un bote hermético (de cristal o de lata), y en un sitio fresco y seco de vuestra despensa.