jueves, 3 de marzo de 2011

Red velvet whoopie pies (crunchy edition)

Alaaaaa, que nombre más largo para unas cositas tan pequeñas, verdad?
Pues os cuento: esta es una versión "red velvet" de unos bocaditos típicamente norteamericanos llamados whoopie pies, y además, llevan cristales de azúcar moreno, así que hacen "crunch"... si alguien sabe alguna manera más corta de llamarlos, acepto sugerencias ^^


Con esta receta participo en el concurso de Carrot Cake: Concurso USA: United Sweets of America . Un concurso muy interesante con el que aprenderemos muchas y apetitosas recetas típicamente norteamericanas, país muy conocido por otras cosas pero creo que poco conocido por su gastronomía, y creedme, que vale la pena saber más de ella.

En el sidebar tenéis el logo del concurso, que finaliza el día 15 de marzo. Animaos a participar!

Los Whoopie pies no son galletas, ni son bizcochitos... son una mezcla de ambas cosas: con forma de galletitas pero blanditos y con textura de bizcocho. Os gustarán!

Su origen es incierto, pero lo que es seguro es que provienen de algún lugar del nordeste de USA, entre Pennsylvania y Maine, donde son tremendamente populares. Allí llaman "gobs" a la variante más típica de los whoopie pies, que consisten en bizcochitos de chocolate rellenos de crema de marshmallows (nubes). Por cierto, los habitantes de estos condados dicen que un Whoopie pie se caracteriza por su bizcochito suave y redondeado, y por una cantidad generosa de relleno. Así que si no hay una buena cantidad de relleno, no son Whoopie pies!!

Los historiadores gastronómicos dicen que los crearon las comunidades Amish de Pennsylvania - por aquel entonces los llamaban hucklebucks -, donde sus mujeres utilizaron la mantequilla sobrante de la recogida de la leche para crear estos pastelitos deliciosos. Se cuenta que cuando los niños encontraban este dulce en sus bolsas de la merienda, exclamaban "Whoopie!", de ahí el nombre que se le da en la actualidad.

Las primeras notícias acerca de la producción y venta de los Whoopie pies datan de 1925, en una tiendecita de Lewiston, Massachusetts, el Labadie's Bakery, que todavía existe en la actualidad.

Como último dato curioso, el condado de Maine declarará en 2011 los Whoopie pies como Postre Oficial del Estado. Fijaos si les gustan!

Y aquí va la receta!

Red Velvet Whoopie Pies (crunchy edition)
(adaptación de la receta del libro Whoopie Pies )

Ingredientes:


Para la masa de los Whoopies:
- 3 tazas de harina
- 1/3 de taza de cacao en polvo sin azúcar (yo de la marca Valor)
- 1 cucharada de levadura química (Royal)
- 1/2 cucharada de bicarbonato
- 1/2 cucharada de sal
- 1 taza de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de azúcar moreno con cristales grandes (esto es para el efecto "crunchy", si no queréis que cruja, ponedlo de azúcar normal)
- 2 huevos
- 2 cucharadas de extracto de vainilla
- 1 buena cucharada de colorante rojo en pasta o en polvo
- 1 taza de buttermilk (si no encontráis - yo lo compro en Alcampo -, podéis hacerlo con leche y un chorrito de vinagre de vino blanco o zumo de limón. Lo dejáis reposar 10 minutos a temperatura ambiente y se quedará la leche un poquito cortada, pero está buena y es lo que podéis usar en lugar del buttermilk)

Para el relleno de crema de queso:
- 1/2 taza de queso crema (tipo philadelphia)
- 4 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 tazas de azúcar glass
- 1 cucharada de extracto de vainilla


Primero de todo precalentamos el horno a 180º, poniendo la rejilla a mitad de la altura.

En un bol mezclamos la harina, el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal. Esta mezcla de secos la reservamos y pasamos a batir la mantequilla y el azúcar blanco. Una vez haya doblado su volumen y quede una masa esponjosa, añadimos los huevos, de uno en uno, y incorporándolos bien antes de añadir el siguiente.

A continuación añadimos el azúcar moreno, el extracto de vainilla y el colorante rojo. Podemos añadir más colorante rojo si vemos que la masa está pálida, el tema es que tiene que estar bastante roja en crudo ya que una vez horneado queda un poco más claro.

Y pasamos a añadir la mitad de la mezcla de secos, mezclamos bien, añadimos la mitad del buttermilk, volvemos a batir bien, y repetimos el proceso - mezcla de secos y luego el buttermilk - con los restantes.

Preparamos una bandeja galletera, bien planita, con papel de horno. Colocamos la masa en una manga pastelera con boquilla, a poder ser, redonda y ancha, y vamos extendiendo sobre el papel de horno unas bolitas de masa bien separadas entre ellas. Esto es porque en el horno se nos aplanarán y crecerán, así que como no queremos que se nos peguen unas a otras, las separamos un poquito. Intentaremos que las bolitas sean más o menos iguales para luego poder ponerlas a pares.

Lo metemos en el horno precalentado unos 10 minutos, o incluso algo menos. Se hacen enseguida. Una vez fuera del horno, hay que dejarlas enfriar antes de sacarlas del papel ya que están blanditas y se pueden romper.

Y pasamos a hacer el relleno: sólo hay que batir el queso crema con la mantequilla a temperatura ambiente, y cuando esté cremoso y esponjoso, añadir la vainilla e ir incorporando el azúcar glass hasta obtener una crema homogénea.

Para el montaje, cogemos dos piezas, untamos la crema de queso sobre una, y colocamos la otra pieza encima, haciendo un sandwich. También se puede usar una manga pastelera, como hice yo, para controlar mejor la cantidad de relleno que pones en cada una.
Y listo para comer!



Si los queréis hacer con antelación, os resultará muy cómodo para cualquier visita inesperada a la hora de tomar café, por ejemplo. La parte horneada (digamos los dos bizcochitos) aguantan muy bien la congelación, así que podéis hacerlos y hornearlos, y una vez fríos, metedlos en la nevera aproximadamente una hora. Así se pondrán duritos para que no se rompan cuando los metáis luego en el congelador. Para pasarlos al congelador, basta con meter todos los "discos" en una bolsa tipo zip o en una fiambrera.

El día que tengáis que usarlos, sacadlos del congelador, y mientras se descongelan a temperatura ambiente, hacéis el relleno, que son 5 minutos, rellenadlos y a comer!