martes, 26 de abril de 2011

Cupcakes y mona de Pascua

Hoy traigo dos cositas! El fin de semana largo, o mini-vacaciones ha sido bastante productivo en la cocina, y es que cuando tengo unos días libres me relaja ponerme el delantal y hacer cosas bonitas y ricas. Especialmente estos días, ya que en Catalunya, mi tierra, es típico celebrar la pascua con unos pasteles llamados "monas". En Baleares, Valencia, Castellón, Alicante y Murcia también es típico comer "monas" para esta época, pero me consta que en cada lugar se hace de una manera.





Estuve cocinando con mi hermana, y la "mona" la hicimos este año mezclando el concepto típico de la mona en Catalunya, - o sea, chocolate, bizcocho y como decoración, huevos y "plumitas" -, con las tartas decoradas americanas que tanto nos gustan - es decir, fondant -.

Yo creo que la fusión no nos salió mal del todo, menos por el pequeño detalle que aprovechamos los dos paquetes de fondant (uno de chocolate negro y el otro de chocolate blanco) que compramos en el stand de Renshaw en Londres para cubrir los bizcochos y al ser de 250gr cada uno, apenas nos llegó para estirarlo y cubrir la tarta, jejejeje (un desastrillo, tuvimos que poner el fondant de choco negro por partes porque era imposible hacerlo de una sin que se nos rompiera de lo fino que lo dejábamos).

Bueno, resumiendo, os cuento que ambos bizcochos eran Victoria Sponge, una receta interesantísima y con historia. Dicen que tiene su origen allà por mediados del siglo XIX, durante el reinado de la Reina Victoria. Una de sus ayudas de cámara, la Duquesa de Bedford, se quejaba siempre a media tarde de que tenía un agujero en el estómago porque la comida de mediodía era muy escasa. La reina dió permiso para que la Duquesa se tomara un tentempié en la recámara (una taza de té con algo dulce para picar) a media tarde, acompañada del resto de ayudas de cámara y asistentas de la Reina.

A este té de las cinco de la tarde se invitaba a amigas y se hizo popular entre las aristócratas de la época. Hasta la Reina Victoria se aficionó, y la simple merendola se acabó convirtiendo en un acto social donde era imprescindible vestir de largo, y donde se servían exquisiteces como pequeños pasteles, dulces de todas clases, pan de mantequilla, etc. A la reina le gustaba especialmente un bizcocho esponjoso que le preparaban cortándolo en dos mitades y rellenándolo con mermelada de frambuesa y nata doble montada (double cream). Se cuenta que cuando su esposo, el Príncipe Alberto, murió en 1861, la Reina se retiró a su residencia en la Isla de Wight, y fue allí donde bautizaron al pastel con su nombre.

En realidad, el nombre de Victoria Sandwich se refiere a la preparación rellena con mermelada y nata, como un sandwich entre dos capas de bizcocho, aunque luego se popularizó el nombre de Victoria Sponge Cake para referirse al bizcocho base de esta tarta.


Victoria Sponge Cake
(receta del libro Mrs. Beeton's Cookery and Household Management, de 1874, extraída de la web www.whatscookingamerica.net ) <---- Esto es conservar la tradición!!!! ji ji

Ingredientes:

- 4 huevos
- el peso de los huevos en azúcar
- el peso de los huevos en harina
- el peso de los huevos en mantequilla a temperatura ambiente
- 1/4 de cucharada de sal

Se bate la mantequilla con el azúcar durante 10 minutos, si se hace a mano, o 5 minutos, si se hace con batidora eléctrica, hasta que quede esponjosa y haya blanqueado. Se añade a la preparación los 4 huevos, batidos ligeramente, y una vez incorporados, se añade la harina y la sal.

Precalentamos el horno a 170º y cocemos el bizcocho durante unos 35-40 minutos.



Nosotras tuvimos el pequeño sólo unos 25 minutos, se coció muy rápido (el método de insertar un pincho y ver si sale seco no falla!).

El relleno lo hicimos de ganaché de chocolate blanco, os cuento cómo:

Ganaché de chocolate blanco

Ingredientes:

- 250gr de nata líquida (35% materia grasa, la de montar)
- 250gr de chocolate blanco de cobertura o alguno de calidad

Calentamos el chocolate blanco despedazado en el micro, a intervalos de unos 20-30 segundos, para evitar que se queme. En cuanto esté derretido, mezclamos con la nata líquida hasta obtener una pasta homogénea y lo dejamos enfríar un poquito (se puede meter a la nevera unos minutos).

Una vez frío, lo semi-montamos con batidora de varillas o a mano. No hay que montarlo del todo como si fuera nata montada, hay que conseguir que siga siendo una crema pero esponjosita. Una delicia....


Y el resto del montaje, coser y cantar: forrar con fondant, colocar conejitos y adornos varios de chocolate, mazapán... y las plumitas, que si no las ponemos, mi madre no se cree que es una mona, jejejejee

Estaba bueníiiiiisima!


Y con el fondant de chocolate blanco que nos sobró - del negro no sobró ni una gota!! -, aproveché para decorar las magdalenas que había hecho para Pascua, cuya masa era también hecha de unos "restos" de masa que me sobraron del pastel que os presentaré mañana y que hice para el cumple de mi suegra.



La masa, húmeda, densa y deliciosamente chocolateada, una receta de María Bracero que compartió hace poco con las amigas de Facebook (gracias María!), y la decoración, tiritas de fondant haciendo un cordón que nos sirvió en esta ocasión para simular un nido que protegía los huevitos de chocolate. Bien fácil y deliciosísimo para desayunar (cayeron en dos bocados, para que nos vamos a engañar... jeje)

Os transcribo aquí la receta de María, tal cual nos la compartió, y con su permiso os recomiendo que la hagáis. Es fabulosaaaaa!


"Es un bizcocho húmedo y buenísimo para tornear porque es muy compacto pero no queda mazacote como el MSC (que a mi personalmente no me gusta demasiado), y al cortarlo no se desmigaja.

Bizcocho de chocolate húmedo

350 gramos chocolate negro troceado
225 gramos mantequilla
600 ml agua
3 huevos
400 gramos azúcar
400 gramos harina leudante (bizcochona o similar)

Preparación

Precalentamos el horno a 170º

En un cazo, calentar a fuego lento el agua, la mantequilla y el chocolate. Remover hasta que se deshaga, quitar del fuego y dejar templar.
Mientras tanto, forramos un molde con papel de hornear para que cuando empiece a subir lo haga de forma regular (no suba más por el centro que por los lados y quede como una magdalena gigante jeje) y sea más fácil desmoldarlo

En un bol, batir ligeramente los huevos e ir añadiendo gradualmente a la mezcla anterior. Echar el azúcar y mezclar, después agregar la harina y continuar batiendo hasta conseguir una mezcla suave.

Poner en el molde y hornear aproximadamente 45 minutos.
Sale una tarta bastante grande... para un molde de 24 cm queda de unos 5 cm de alta. Esta vez la tuve en el horno hora y cuarto, si usáis un molde más grande o la dividís en varios pequeños la tendréis menos tiempo.

Dura un mes en la nevera envuelta en papel albal y dentro de una bolsa de congelar. Las veces que la he hecho para casa, ha estado una semana en el frigo y el último trozo estaba como el primer día.
Si quereis ver un corte, lo tenéis aquí: